Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 5 enero 2014


Hola, 
 
Ya que éste es el el fin de semana de los Reyes Magos y ya te he contado toda su historia incluyendo la del cuarto Rey Mago, Artabán, esta vez te envío un regalo de su parte que te tomará un poco de tiempo pero que bien vale la pena. Hace unos días pasé la tarde con Johanna y me compartió una película que verdaderamente vale la pena, me impactó en todos sentidos. Por ello cuando pude me puse a averiguar sobre ella y el director; comparable únicamente con la bellísimo documental Home de Yean-Arthus Bertrand, de la cual también anotaré los links, aunque ya los he enviado un par de veces, si no la has visto hazlo ahora, es precioso. Bueno, pues mira lo que encontré de la ‘película no narrativa’ que me compartió Johanna: se llama Samsara y es secuela de otra aclamada cinta llamada Baraka. Por ello, también te anotaré el link de ésta. Fueron realizadas por director Ron Fricke y su equipo. Resulta que este director fue director de fotografía de la primera película de la famosa Trilogía qatsi: Koyaanisqatsi, que supongo que ya la has visto. Espero que puedas darte el tiempo este fin de semana para verlas y disfrutarlas todas y en todos sentidos.
He aquí alguna información sobre ellas:
 
Saṃsāra (sánscrito: संसार) es el ciclo de nacimiento, vida, muerte y encarnación (renacimiento en el budismo) en las tradiciones filosóficas de la India; hinduismo, budismo, jainismo, bön, sijismo y también al parecer, el gnosticismo, la masoneria, los Rosacruces y otras religiones filosoficas antiguas del mundo.
Según estas religiones en el transcurso de cada vida el karma (acciones hechas para bien o para mal) determina el destino futuro de cada ser en “el proceso del llegar a ser” (evolución o devolución). Este proceso cíclico termina con el logro del moksha.
 
Saṃsāra deriva del sánscrito saṃsārí, que significa ‘fluir junto’, ‘pasar a través de diferentes estados’, ‘vagabundear’. “Samsara” es la raíz de la palabra Malay “sengsara” que significa sufrimiento. La persona sujeta al saṃsāra se llama saṃsāri.
Los orígenes históricos del concepto del ciclo de repetición, reencarnación, no están claros, pero la idea aparece frecuentemente en textos religiosos y filosóficos de la antigua Grecia e India durante la primera mitad del primer milenio A.C. Orfismo, Platonismo, Jainismo y Budismo discuten sobre la transmigración de los seres de una vida a otra. En India el concepto parece haberse originado en la religión védica por la heterogenia cultura shramanica. El Budismo y el Jainismo son la continuación de esta tradición. También el movimiento temprano de los Upanishad fue influenciado por él. La reencarnación fue adoptada por el brahmanismo védico ortodoxo. Los branmanes escribieron por primera vez estas ideas en los primeros Upanishad.
 
 
Ahora sobre la película Samsara:
 
Samsara es una película no narrativa creada por los cineastas Ron Fricke y Mark Magidson. Es la secuela de la aclamada cinta Baraka, de 1992, que también fue dirigida por Fricke y producida por Magidson.
El término saṃsāra es una palabra en sánscrito que significa ‘mundo’ o ‘existencia cíclica’, pero es usada a menudo para describir actividades mundiales. Según el propio Fricke, el filme ahonda en su tema favorito: la relación de la humanidad con la eternidad. Tal como Baraka, esta obra fue rodada con película de 70 milímetros usando el sistema Panavision System 65 y utiliza música para impulsar la historia.
Samsara se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto en septiembre de 2011, exhibida con una proyección digital en resolución 4K. No fue distribuida en formato 70 mm.
 
El resumen que Ron Fricke propuso para su película:
 
Prólogo: Creación.
Partiendo con la imagen de un átomo, la vista se expande hasta mostrar una pintura de arena. Usando esta pintura como una especie de portal, el espectador es presentado ante cuatro guías espirituales ancestrales.
Primer acto: El espíritu toma forma.
Esta sección se concentra en un espíritu amorfo que busca expresarse. Al concluir el segmento, el espíritu toma la forma de un recién nacido.
Segundo acto: Materia, una vuelta de la rueda.
Esta parte abarca el nacimiento del Primer acto y explora el ciclo global desde el nacimiento hasta la muerte representados por los espíritus ancestrales del Prólogo.
Tercer acto: Samsara, la rueda de la vida.
El centro de esta sección es el viaje del espíritu después de la muerte y la inestabilidad del mundo material. El abandono, la descomposición y la muerte son los principales temas.
Epílogo: Renacimiento.
Se vuelve a ver la pintura de arena del Prólogo, la cual es reensamblada. El portal se sella.
 
Samsara fue filmada en cerca de cien lugares en veinticinco países y tomó cinco años para realizarse. En abril de 2012, el sitio web oficial de la película confirmó nueve lugares: China, Birmania, India, Japón, Turquía, Etiopía, Francia, Estados Unidos y Brasil y anunció que revelaría otros en el futuro.
 
Y sobre el documental Baraka:
 
Baraka es una película puramente visual dirigida por Ron Fricke, Director de Fotografía de Koyaanisqatsi, el primer film de la trilogía Qatsi.
 
Documental filmado en 24 países que narra, en términos eminentemente visuales, aurales y musicales, la evolución de la Tierra y de la Humanidad, al mismo tiempo que señala las formas en que el ser humano se ha relacionado con su medio ambiente. La aparente fragilidad de la vida humana es contrastada con la grandeza de sus obras, al mismo tiempo que se subraya la desigual relación entre hombre y naturaleza. En medio de estos contrastes, la espiritualidad de la humanidad surge como el elemento más importante que la distingue de otras especies.
 
Baraka se inserta en la nueva tradición del documental, cuyas obras importantes incluyen a Koyaanisqatsi (1983) y Powaqqatsi (1988) del estadounidense Reggio y la más reciente Microcosmos (1996) de los franceses Claude Nuridsany y Marie Pérennou. Todas estas cintas concentran su poder narrativo en una mezcla, aparentemente casual, de imágenes, música y sonidos naturales o artificiales. Asimismo, comparten una visión propia de los umbrales de un nuevo siglo: la reflexión sobre las complejas relaciones que los seres humanos han establecido con la naturaleza y con los medios ambientes que han creado.
 
El título de Baraka proviene de la palabra de origen Sufi -una comunidad religiosa islámica- que significa aliento de vida. A partir de esta premisa, la mancuerna integrada por el director Fricke y el productor Magidson crearon un poema visual místico de proporciones globales. Carente de palabras y con una línea temporal fragmentada, Baraka es un filme que lo mismo comenta acerca de la santidad que del materialismo, en una escala íntima, muy cercana a las emociones de los espectadores.
La música se ha constituido en elemento esencial de la nueva tradición documental y la banda sonora de Baraka no es la excepción. Las composiciones de Michael Stearns contribuyen a aumentar la intensidad con que se perciben las imágenes de la cinta, proporcionando al espectador una experiencia casi extra-sensorial.  
 
Algunas notas sobre el director: 

Ron Fricke es un cineasta estadounidese, reconocido sobre todo por ser uno de los maestros en la dirección fotográfica, faceta que puede ser admirada en la primera película de la Trilogía qatsi: Koyaanisqatsi del director Godfrey Reggio. Sus primeras contribuciones como director las haría con Chronos (1985) y Sacred Site (1986). Sin embargo, sería hasta 1992 cuando alcanzaría gran fama con su película Baraka en la que utilizó una cámara de 70mm diseñada por él mismo. Samsara es su último filme.

 
Por último, como anticipé,
¿A propósito de todo esto, ya viste la película Home de Yean-Arthus Bertrand, es una belleza y un enorme llamado de atención sobre la Tierra, nuestro Hogar; o sus programas Vuduciel (Vista desde el cielo), o su página de internet? No dejes de hacerlo, te envío el link en español de  Homeo si lo prefieres en francés narrado por el propio Yean-Arthus Bertrand: Home FR
 
¿Y a todo esto qué papel juega la arquitectura y lo urbano-arquitectónico? Cuando los hayas visto piénsalo, y me compartes tu opinión. Estos son los momentos que hacen que uno se pregunte si son sólo caprichos formales, de otra forma tendrían que ser ‘obras bellas’ para todos, ¿o no? A momentos sentí que no es tan importante como algunos arquitectos piensan. Verdaderamente me interesa mucho tu opinión, arquitecto o no. Gracias.
Que te sea leve y que las disfrutes mucho todas.

Saludos cordiales,

Dra. Consuelo Farías-van Rosmalen.

Read Full Post »