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Archive for 11 abril 2011


Estimados compañeros,

El Taller PUAC les brinda una calurosa bienvenida, esperamos ver a muchos de Ustedes en las materias del ‘Paquete’ PUAC, pero sobre todo en el Taller de Investigación PUAC como tutorandos. Si tienen dudas sobre el tema a escoger o cómo plantearlo en su Protocolo de Investigación inicial, o de cualquier otro asunto, no duden en acercarse (como ya lo hicieron dos de sus compañeros en este fin de semana), con seguridad podrán despejarlas con la ayuda de los ‘PUACs’ y ‘ExPUACs’ y claro, de la mía también. Fue muy grato conocerlos el viernes 8 de abril pasado, día en que nos asignaron un fragmento de tiempo del Curso Propedéutico para ello, allí estuvimos personalmente, tanto algunos de sus futuros compañeros como yo, para platicar con Ustedes sobre las materias que conforman el ‘Paquete’ PUAC incluyendo el Taller PUAC. Aquí en el Blog PUAC pueden ir viendo la Estrategia Educativa y algo de lo que ofrece el ‘Paquete’ PUAC: temática del Taller, transdisciplinaridad de las materias, Cajones paranoicos, y muchas cosas más. Por el momento les preparé lo siguiente a propósito de lo que hablamos, en particular sobre el principio del Rizoma de ‘hacer mapa y no calco’ y de las intensidades y conexiones. Estoy segura que en el fragmento que seleccioné podrán identificarlas. Los compañeros que ya están cursando la Maestría y los que ya la concluyeron, seguramente podrán reconocer muchas cosas más que hemos ya estudiado en las clases, en este caso en particular sobre Deleuze y Guattari.

El fragmento que seleccioné para darles la Bienvenida lo tomé de un historiador de arte y escritor serbio bastante joven aún, que ya ha estado en México un par de veces y escribe una súper reseña al respecto: Mexico.jpg, en la cual narra su experiencia  en su viaje por México en el año de 2005. Sus libros son hermosos por muchas razones, en La mano de la buena fortuna (donde se incluye Mexico.jpg) nos lleva a un mundo donde los lectores simultáneos de un libro se juntan y viven en esa realidad, es la historia de un escritor que narra la esencia misma de la propia literatura. Por otro lado, nos dice Petrovic: “En general, me parece que los manuscritos dependen de experiencias increíbles…”, en uno de los cinco relatos que componen Diferencias. Sólo que en su caso, lo increíble reside en lo cotidiano, en aquello que tenemos frente a nosotros día con día, que ya no advertimos, quizá justo por ser tan evidente. En Atlas descrito por el cielo, la primera de sus novelas que se conoció en español, y de la cual tomé el fragmento, todo comienza cuando un grupo de personas decide cambiar el color del techo de su casa; lo quieren azul, y para ello deciden, antes que pintarlo, retirarlo y dejar el espacio abierto al firmamento, de tal modo que la casa queda abierta a todo lo imaginable. No dejen de leerlos.

Es muy difícil ser original a principios del siglo XXI, porque los grandes temas, el amor, el odio, la traición, ya han sido trabajados desde la antigüedad. Ahora sólo nos queda trabajarlos de forma más moderna o, para expresarme con el lenguaje de la química: un escritor contemporáneo sólo hace un nuevo compuesto con esos elementos”.          Goran Petrović

SIN LO QUE SE PUEDEN Y SIN LO QUE NO SE PUEDEN HACER LOS MAPAS

Los mapas se puede hacer sin cadenas, cuerdas, pasos, triángulos, brújulas, astrolabios, teodolitos, escalas, compases, lápices, gomas de borrar, reglas, micrómetros, planímetros, transportadores, curvímetros, catalejos, planchetas, eclímetros, binoculares, taquímetros, cuadrantes, niveladores, dioptómetros, o sextantes. No se pueden hacer sin valentía”.

Del Atlas descrito por el cielo[1] de Goran Petrovic (1961).

La Silenciosa Tatiana.

Quedó para siempre envuelto en la neblina el hecho de si Tatiana alguna vez supo nuestra lengua. En realidad, nadie jamás escuchó una palabra de sus labios. De vez en cuando asentía con la cabeza o, en señal de negativa, movía la mano de izquierda a derecha. Cuando estábamos tristes o alegres, se entristecía o se alegraba junto con nosotros. Pero, aparte de escuchar con atención, ella no participaba en las conversaciones, por lo menos no de la manera usual. Ella hablaba con la longitud y la manera de mirar, con el sosiego o la inquietud de sus manos y con la postura del cuerpo, con su presencia imperceptible o su ausencia faltante. Hablaba con su manera de respirar y con la lisura o la aspereza de su frente. Hablaba, de vez en cuando, con el canto.

Es decir, la Silenciosa Tatiana a veces cantaba. Las palabras de esas canciones estaban en una lengua extranjera y, aunque nosotros no entendíamos ni una sola letra, nos parecía que en el mundo jamás hubo una mejor manera de comunicarse. Tatiana cantaba de tal manera que los vasos de vino no podían aguantar el espesor de su voz. Donde fuera que estuviera, la tía Despina hacía esfuerzos para llegar a su tercio del Espejo Septentrional para oírla. El lado izquierdo del Espejo Occidental, en el que habitaba la mentira, por el momento enceguecía. A los pensamientos les crecían alas de plumas más pintorescas. La gente se salía de sí misma. Y todo así…

Tatiana cantaba majestuosamente. En la ceremonia con motivo de la destrucción del techo, se puso en medio del cuarto del primer piso recientemente descubierto, echó su cabeza hacia atrás y soltó su voz. Miraba hacia el cielo, en su cara redonda brillaba una sonrisa, leve como una felicidad grande, y de su cuerpo macizo nacía el canto. Tal vez a los suspicaces les parecerá exagerado, pero nosotros sabíamos que las estrellas se congregaban encima de nuestra casa sin techo por el canto de Tatiana.

Aunque desde estas latitudes, según los datos vigentes de la Unión Astronómica Internacional, es posible ver únicamente 53 constelaciones, el Observatorio Astronómico de Belgrado recientemente registró un fenómeno asombroso: cuando la Silenciosa Tatiana canta, todas las 88 constelaciones se reúnen en nuestro cielo. El fenómeno aún no se ha estudiado suficientemente, pero se cree que está basado en el así llamado efecto de “contracción”. Se trata de un proceso conocido en la teoría musical: gracias a la composición que está escuchando, el oyente tiene la impresión de que dentro de él está contenido el cosmos. Por eso, un gran número de autoridades mundiales considera que así como es posible que dentro de un hombre, a causa de la música, se congregue el universo, de la misma manera es probable que en un cielo, por las mismas razones, se reúnan todas las constelaciones. A pesar de que aún no hay resultados oficiales sobre este fenómeno, ya se percibe desde ahora (y desde esta distancia) un nuevo vínculo, muy importante, entre el hombre y las estrellas.

Cuadro 14. El fenómeno 88, mapa de la distribución de las constelaciones encima de la casa sin techo, 1991, Observatorio Astronómico, Belgrado.

Espero que les haya gustado y que se animen a leer a este excelente y muy creativo escritor.

Por si les interesa ver cuales son las 88 constelaciones te anoto este link:

http://www.latinquasar.org/index.php?option=com_content&task=view&id=29

Saludos cordiales,
Dra. Consuelo Farías-van Rosmalen.
A truly great book should be read in youth, again in maturity and once more in old age, as a fine building should be seen by morning light, at noon and by moonlight.   – Robertson Davies.

[1] Petrovic, Goram, Atlas descrito por el cielo, traducción Dubravka Suznjevic, Ed. Sexto Piso, España, 2008  pp. 67-69.

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